Pedir un crédito sin saber qué criterios usa el banco para evaluarte es como rendir un examen sin conocer los temas. El resultado puede ser positivo, pero depende más de la suerte que de la preparación. Entender qué revisa exactamente una entidad financiera antes de aprobar o rechazar una solicitud permite llegar al proceso con la documentación correcta, el momento adecuado y las expectativas bien calibradas.
En Perú, los bancos supervisados por la SBS siguen un conjunto de criterios de evaluación que, aunque varían en detalle entre entidades, responden a una lógica común: medir la capacidad de pago del solicitante y el riesgo que representa para la entidad. Este artículo explica cada uno de esos criterios, cómo los bancos los ponderan y qué puede hacer el solicitante para estar mejor preparado.
1. El historial en Infocorp y la calificación crediticia
Es el primer filtro y el más determinante. Antes de revisar cualquier documento, el ejecutivo de crédito consulta el historial del solicitante en la Central de Riesgos de la SBS y en Infocorp, la central privada administrada por Equifax Perú. Esa consulta tarda segundos y le muestra al banco el comportamiento de pago del solicitante en los últimos años.
Lo que el banco busca en ese reporte:
- Calificación Normal en los últimos 12 meses como mínimo, idealmente en los últimos 24
- Ausencia de deudas impagas vigentes en cualquier entidad del sistema financiero
- Sin refinanciamientos o reestructuraciones recientes que indiquen dificultades de pago pasadas
- Un score de Infocorp en el rango alto, que predice baja probabilidad de incumplimiento en los próximos 12 meses
Una sola calificación distinta de Normal en los últimos meses puede ser suficiente para que un banco grande rechace la solicitud, incluso si la deuda ya fue pagada. La calificación actual importa, pero el historial reciente también.
Dato clave: Cada consulta que una entidad hace al historial de Infocorp queda registrada. Un número elevado de consultas en un período corto puede interpretarse como una señal de que el solicitante está buscando crédito de forma activa en múltiples entidades simultáneamente, lo que algunos bancos consideran como un factor de riesgo adicional.
2. La capacidad de pago: ingresos y relación cuota-ingreso
El segundo criterio es cuánto gana el solicitante y qué proporción de ese ingreso puede destinar al pago de la cuota sin comprometer sus gastos esenciales. Los bancos en Perú trabajan con un límite de relación cuota-ingreso que generalmente no supera el 30% o el 40% del ingreso neto mensual.
Eso significa que si una persona gana S/3,000 netos al mes, la cuota máxima que un banco estará dispuesto a financiar será de entre S/900 y S/1,200. Si ya tiene otras deudas vigentes con cuotas mensuales, esas se descuentan del ingreso disponible antes de calcular cuánto más puede asumir.
Para verificar el ingreso, los bancos solicitan documentación distinta según el tipo de trabajador:
- Trabajador dependiente en planilla: boletas de pago de los últimos dos o tres meses, a veces complementadas con una constancia de trabajo o carta laboral
- Trabajador independiente con RUC: declaraciones mensuales de IGV ante SUNAT, estados de cuenta bancarios de los últimos tres a seis meses, y en algunos casos declaración anual de renta
- Trabajador con ingresos informales o sin documentación formal: los bancos grandes generalmente no financian este perfil; las cajas municipales tienen metodologías más flexibles para sustentarlo
La continuidad del ingreso también importa. Un trabajador con seis meses en su empleo actual y uno con cinco años en la misma empresa pueden tener el mismo sueldo, pero el banco percibe niveles de riesgo distintos.
3. La antigüedad laboral
Relacionada con la capacidad de pago, pero evaluada como criterio independiente. La antigüedad laboral le dice al banco cuán estable es la fuente de ingresos del solicitante. Una persona con muchos años en el mismo empleo genera menos incertidumbre que alguien que cambió de trabajo hace tres meses.
Los requisitos mínimos varían entre entidades, pero como referencia general:
- Banca múltiple (BCP, Interbank, BBVA, Scotiabank): exigen entre seis meses y un año de antigüedad en el empleo actual como mínimo
- Si hubo un cambio de empleo reciente, algunos bancos no computan la antigüedad anterior, lo que puede reducir el puntaje de la evaluación aunque el ingreso actual sea similar o mayor
Para trabajadores independientes, la antigüedad del negocio o actividad cumple la misma función. Muchas entidades piden un mínimo de doce meses de actividad demostrable antes de evaluar un crédito.
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4. El nivel de endeudamiento actual
Este criterio evalúa cuántas deudas vigentes tiene el solicitante en el momento de la solicitud y qué porcentaje de su ingreso ya está comprometido con esas obligaciones. No se trata solo de si paga bien o mal, sino de cuánto margen real de pago le queda.
El banco suma todas las cuotas mensuales vigentes del solicitante (tarjetas de crédito, préstamos personales, crédito vehicular, hipoteca, etc.) y las compara con su ingreso neto. Si ese total ya supera el 30% o 40% del ingreso, la capacidad de asumir una deuda adicional es limitada o nula, independientemente del historial crediticio.
Un error frecuente es subestimar las tarjetas de crédito en este cálculo. Aunque no se use el límite completo de una tarjeta, el banco puede considerar un porcentaje de ese límite como deuda potencial al calcular la exposición total del solicitante.
5. Las garantías y el perfil patrimonial
Para créditos de consumo estándar, los bancos generalmente no exigen garantía real. Pero el perfil patrimonial del solicitante, es decir, si tiene bienes a su nombre como inmueble o vehículo, puede influir positivamente en la evaluación, especialmente para montos más altos o plazos más largos.
En créditos hipotecarios, el inmueble que se financia actúa como garantía. En créditos vehiculares, el vehículo cumple esa función. En créditos empresariales, algunas entidades solicitan garantía hipotecaria o aval como respaldo adicional.
Para el crédito personal estándar sin garantía, lo que más peso tiene en la decisión es la combinación del historial crediticio limpio con ingresos suficientes y estables. El perfil patrimonial suma, pero no compensa la ausencia de los otros dos factores.
6. La coherencia entre el propósito del crédito y el perfil del solicitante
Este es el criterio menos formalizado pero que aparece con frecuencia en la práctica. Si alguien con ingresos de S/2,000 mensuales solicita un crédito personal de S/50,000, la incoherencia entre el monto y el perfil genera dudas en el evaluador, incluso si técnicamente los demás criterios se cumplen.
Los bancos evalúan si el monto solicitado es razonable en relación con el ingreso, el historial y el propósito declarado del crédito. Solicitar el monto exacto que se necesita, y no el máximo posible, suele generar evaluaciones más favorables porque reduce la percepción de riesgo.
Cómo prepararse antes de solicitar
Con ese mapa de criterios, hay acciones concretas que cualquier solicitante puede tomar antes de iniciar una evaluación:
- Revisar el historial en la Central de Riesgos de la SBS y en Infocorp para detectar deudas impagas o calificaciones distintas de Normal que puedan bloquear la solicitud
- Calcular la relación cuota-ingreso propia antes de ir al banco, sumando todas las cuotas vigentes y verificando cuánto margen real queda
- Ordenar la documentación de ingresos con anticipación, sin esperar a que el banco la solicite
- Evitar hacer múltiples consultas de crédito en distintas entidades en un período corto, ya que esas consultas quedan registradas en el historial
- Elegir el monto necesario y no el máximo posible, lo que mejora la coherencia de la solicitud ante el evaluador
El proceso de evaluación no es arbitrario. Responde a criterios definidos que la SBS exige a las entidades supervisadas para controlar el riesgo de su cartera. Conocer esos criterios con anticipación es la diferencia entre llegar preparado o descubrir el problema después del rechazo.