Las dos las aprueba el banco después de evaluarte, las dos tienen un monto máximo y en muchos contratos aparecen juntas. Por eso es común pensar que son variantes del mismo producto. No lo son: con una línea de crédito el banco te presta dinero; con una carta fianza el banco promete pagarle a otra persona si tú no cumples.
Dato clave: si ganas un contrato con el Estado, el Reglamento de la Ley 32069 (artículo 113) te exige entregar una garantía de fiel cumplimiento equivalente al 10% del monto del contrato original, en carta fianza o póliza de caución. En un contrato de S/ 200,000, eso es una carta fianza de S/ 20,000. Vigente a octubre de 2026.
Qué es una línea de crédito
Una línea de crédito es un monto máximo que el banco pone a tu disposición para que lo uses cuando lo necesites. Funciona de forma revolvente: lo que pagas vuelve a estar disponible.
- Recibes dinero o capacidad de compra. Puede ser la línea de tu tarjeta, una línea paralela o, en empresas, una línea para capital de trabajo.
- Pagas intereses solo por lo que usas. Si tienes una línea de S/ 20,000 y usas S/ 8,000, los intereses corren sobre S/ 8,000.
- La parte que no usas también cuenta. La SBS considera las líneas de crédito no utilizadas como créditos indirectos, y el banco las mira al evaluar tu capacidad de endeudamiento.
- El banco puede ajustarla. Las entidades pueden reducir o suspender una línea según el entorno económico o tu situación financiera, si así lo dice tu contrato.
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Qué es una carta fianza
Una carta fianza es un documento en el que un banco, caja o financiera garantiza ante un tercero que tú cumplirás una obligación. Si no cumples, el tercero puede pedirle al banco que pague el monto garantizado.
En una carta fianza intervienen tres partes:
- El afianzado: tú o tu empresa, quien pide la garantía.
- El fiador: la entidad financiera que la emite.
- El beneficiario: quien la recibe y puede cobrarla, por ejemplo una entidad pública, SUNAT o un cliente privado.
Las características que suelen exigir los beneficiarios son concretas:
- Solidaria, incondicional e irrevocable: el banco no puede negarse a pagar alegando que primero cobren al afianzado.
- De realización automática: basta con que el beneficiario la requiera por escrito dentro de su vigencia.
- Con monto y fecha de vencimiento fijos: si el contrato se alarga, tienes que renovarla.
Lo que pagas no son intereses, sino una comisión: un porcentaje anual sobre el monto garantizado, cobrado por adelantado por periodos (por ejemplo, trimestres) y con un monto mínimo, según el tarifario de cada entidad. Algunas fianzas se respaldan con un depósito tuyo; la Carta Fianza Express del BCP, por ejemplo, se emite contra un certificado bancario que queda en garantía.
Entérate más: Qué es un aval o garante y qué implica legalmente en Perú
Diferencias clave en una tabla
| Aspecto | Línea de crédito | Carta fianza |
|---|---|---|
| Qué recibes | Dinero o capacidad de compra | Una garantía escrita |
| Quién recibe el dinero | Tú | Nadie, salvo que se ejecute |
| Costo | Intereses sobre lo usado | Comisión sobre el monto garantizado |
| Para qué sirve | Financiar gastos o capital de trabajo | Respaldar un contrato u obligación |
| Tipo de crédito para la SBS | Directo (lo usado) e indirecto (lo no usado) | Indirecto, mientras no se ejecute |
Qué pasa si la carta fianza se ejecuta
Este es el punto que más se subestima. Una carta fianza parece barata porque no mueve dinero, hasta el día en que el beneficiario la cobra.
- El banco paga al beneficiario el monto garantizado, sin entrar a evaluar quién tiene la razón en el conflicto.
- Tú le debes ese monto al banco. La entidad se subroga en el derecho del beneficiario y puede cargar lo pagado a tus cuentas.
- La deuda deja de ser indirecta y pasa a ser directa, con intereses y comisiones de ejecución según el tarifario.
- Si no la pagas a tiempo, se reporta como cualquier deuda vencida y afecta tu calificación en la SBS.
Con el ejemplo del contrato de S/ 200,000: si la entidad pública resuelve el contrato por causa imputable a ti y ejecuta la fianza, el banco le paga S/ 20,000 y tú quedas debiendo S/ 20,000 al banco.
Cuándo necesitas cada una
La pregunta de fondo es simple: ¿necesitas dinero o necesitas que alguien confíe en ti?
- Usa una línea de crédito para cubrir gastos variables, comprar inventario, pagar planillas mientras cobras a tus clientes o tener un respaldo para imprevistos.
- Pide una carta fianza para firmar un contrato con el Estado, garantizar un adelanto de pago, respaldar operaciones ante SUNAT en aduanas o cumplir lo que te exija un cliente privado en un contrato grande.
- Necesitarás ambas si ganas un contrato importante: la carta fianza para firmarlo y una línea de crédito para financiar la ejecución mientras llegan los pagos.
Cómo se relacionan en la práctica
Aquí la diferencia se vuelve más técnica, y es donde muchas pymes se sorprenden.
- Muchas cartas fianza se emiten dentro de una línea. Los bancos suelen aprobar a empresas una línea global que se puede usar en préstamos, cartas fianza u otros productos. Cada fianza emitida consume parte de esa línea.
- Ambas pesan en tu evaluación. Aunque una carta fianza no se ejecute, la SBS la registra como crédito indirecto, y el banco la suma a tu exposición total.
- Por eso una fianza vigente puede reducir lo que te prestan. Si tienes S/ 50,000 en fianzas activas, otro banco lo verá antes de aprobarte un nuevo préstamo.
- Vencida la obligación, devuélvela. Mientras la carta fianza siga vigente, sigues pagando comisión y sigue figurando en tu exposición.
Errores comunes
- Creer que una carta fianza es dinero disponible para usar en el negocio.
- Comparar el costo de ambas solo por la tasa, cuando una cobra intereses y la otra una comisión sobre el monto total garantizado.
- Dejar vencer una fianza sin renovarla a tiempo. En contratos con el Estado, la falta de renovación oportuna es una de las causales para ejecutarla.
- Olvidar que el banco puede cargar en tus cuentas lo que pague por una fianza ejecutada.
- No pedir la devolución de la carta fianza al terminar el contrato y seguir pagando comisión por una garantía que ya no sirve.
Qué hacer con esta información
Antes de ir al banco, define qué necesitas realmente:
- Si es liquidez, compara líneas de crédito o préstamos por su TCEA.
- Si es una garantía, revisa en las bases o en el contrato el monto, la vigencia y el texto exacto que exige el beneficiario, y pide al banco su tarifario de cartas fianza.
- Si son ambas, pregunta si tu banco puede aprobarte una línea global que cubra las dos, y calcula cuánto de esa línea consumirá la fianza.
Las condiciones de garantía en contratos con el Estado corresponden a la Ley 32069 y su Reglamento (D.S. 009-2025-EF y modificatorias). Comisiones y requisitos de cartas fianza varían por entidad; vigente a octubre de 2026.