Me tomó dos años limpiar mi historial en Infocorp: los errores que cometí en el camino

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Me tomó 2 años limpiar historial Infocorp

Nota editorial: el siguiente relato es una recreación verosímil basada en procesos reales de limpieza de historial crediticio en Perú. No corresponde al testimonio literal de una persona identificada.

Me llamo Renzo, tengo 34 años y trabajo como fotógrafo independiente en Lima. En 2023 dejé de pagar una tarjeta de crédito por casi cuatro meses, mientras pasaba por una temporada floja de contratos. Cuando por fin regularicé mis pagos, pensé que el problema estaba resuelto. No fue así. Me tomó casi dos años volver a tener un historial que no me cerrara puertas con los bancos, y buena parte de esa demora fue por errores míos, no solo por los plazos del sistema.

Cuento esto porque cuando busqué información en su momento, encontré sobre todo frases genéricas tipo «sal de Infocorp en pocos pasos». La realidad fue más lenta y más burocrática.

Cómo llegué a Infocorp

La tarjeta era de un banco donde tenía cuenta de sueldo de un trabajo anterior. Al independizarme, mis ingresos se volvieron irregulares y en un mes complicado dejé de pagar el mínimo. A los 60 días ya estaba reportado con calificación negativa.

Lo que tenía en ese momento:

  • Una deuda de S/ 3,200 en la tarjeta, entre capital, intereses y comisiones.
  • Ningún ahorro para cubrirla de golpe.
  • Cero información clara sobre qué pasaba con mi historial una vez que pagara.

Negocié con el banco un fraccionamiento a seis meses. Terminé de pagar a inicios de 2024. Ahí empezó el verdadero problema.

Durante esos seis meses de fraccionamiento aprendí algo que nadie me había explicado antes: cada cuota que pagaba a tiempo también quedaba registrada, aunque la deuda original ya estuviera marcada como atrasada. Eso significaba que mi historial mostraba dos cosas al mismo tiempo, el atraso original y el comportamiento de pago posterior. Nadie en el banco me lo aclaró en su momento, y yo tampoco pregunté, porque asumí que lo único que importaba era llegar a cero saldo.

Lee más:  Cómo funciona Infocorp: qué información registra y por cuánto tiempo

Los errores que alargaron el proceso

Pensé que pagar era el final del trámite. No lo fue, y varias decisiones mías estiraron el proceso mucho más de lo necesario.

  • No pedí una carta de no adeudo al banco. Asumí que el sistema se actualizaba solo apenas terminaba de pagar. En ese momento, antes de la reforma legal que obliga a reportar los pagos en un plazo máximo de 7 días hábiles, las entidades podían tardar bastante más en reflejar la mejora, y yo nunca pedí el documento que probaba que ya estaba al día.
  • No revisé mi reporte hasta seis meses después. Cuando por fin lo hice, la calificación seguía mostrando el atraso como si acabara de pasar, porque nadie había actualizado la información del lado del banco.
  • Confundí el reporte de la SBS con el de Infocorp. Pedí mi calificación gratuita en la Central de Riesgo de la SBS y, al ver que ya aparecía mejor ahí, asumí que en Infocorp pasaría lo mismo. Son bases distintas: la SBS cubre bancos y cajas reguladas, Infocorp suma además telefonía, servicios y algunos retailers. Tuve que revisar ambos por separado.
  • Reclamé directamente a Equifax antes de agotar el reclamo con el banco. Perdí semanas en un canal que no correspondía, porque el error de actualización venía del lado de la entidad que me había reportado, no de la central de riesgo.

Cuando por fin até cabos, entendí algo básico: no se trata de «salir» de Infocorp, porque toda persona mayor de edad ya figura en esa base. Se trata de que la información se actualice y de reconstruir la calificación con el tiempo.

Hubo un quinto error, más de fondo que los anteriores. Durante casi un año evité pedir cualquier crédito nuevo, convencido de que una sola consulta a mi historial iba a empeorar mi calificación. Eso también era una idea a medias. Lo que sí afecta el puntaje es acumular varias solicitudes de crédito en poco tiempo, no que un asesor revise tu reporte una vez para evaluarte. Por miedo a ese mito, dejé pasar la posibilidad de acceder a una tarjeta con línea pequeña que me habría ayudado a mostrar comportamiento positivo reciente, justo lo que necesitaba para compensar el atraso anterior.

Cómo terminó resuelto

Ya con la carta de no adeudo del banco en mano, hice tres cosas en orden:

  1. Envié la carta con copia de mi DNI directamente al canal de reclamos de Equifax, pidiendo la actualización explícita del registro.
  2. Guardé el cargo de recepción del reclamo como respaldo, por si tenía que insistir.
  3. Volví a pedir mi reporte pagado un mes después para confirmar el cambio, en lugar de confiar en la versión gratuita, que no siempre muestra el mismo nivel de detalle.

El registro del atraso siguió siendo visible durante un tiempo aun después del pago, algo normal según la normativa vigente a julio 2026: una deuda pagada tras mora permanece visible en el historial hasta por dos años desde la fecha de pago, y una deuda que nunca se pagó puede quedar hasta cinco años desde su vencimiento. Lo que sí cambió fue mi calificación de riesgo, que empezó a mejorar en cuanto el pago quedó bien reflejado y mantuve todo al día durante ese periodo.

La lección que me quedó

Si algo aprendí, es que pagar la deuda es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es asegurarte de que esa información llegue correctamente hasta la central de riesgo, y eso depende de ti, no del banco por iniciativa propia.

Lo que haría diferente si volviera a pasar por esto: pedir la carta de no adeudo el mismo día que hago el último pago, revisar mi reporte a los pocos días de esa carta y no meses después, y saber desde el principio que el reclamo por una actualización que no llega se hace primero ante la entidad que reportó la deuda, no ante la central de riesgo. Esos tres pasos me habrían ahorrado, calculo, al menos un año de espera innecesaria.

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